Acrobacias publicitarias en ‘Pepsi, ¿dónde está mi avión?’ (#hilo)

En 1996, un chaval demandó a Pepsi por no cumplir lo prometido en un anuncio.
La promoción consistía en obtener puntos comprando refrescos, para canjearlos luego por premios. Lo usual: camisetas, unas gafas, un avión militar…

—PERDONA, ¡¿UN QUÉ?!
—Un Harrier Fighter, un jet.

📺 El anuncio, dirigido al público adolescente e infantil, se emitió por televisión con un mensaje muy directo: «Drink Pepsi, get stuff» [Bebe Pepsi, consigue cosas].

El protagonista era este chico, que se volvía más molón a medida que incorporaba a su ‘look‘ algunos objetos de la marca: la camiseta (75 puntos), la chaqueta de cuero (1450 puntos), las gafas de sol (175 puntos)…

El spot terminaba con el chico pilotando un jet y aparcándolo en su instituto, lata de Pepsi en mano.

Debajo, podía leerse «Harrier Fighter: 7.000.000 de puntos». Y nada más.

No había letra pequeña, #disclaimer ni nada. Solo «Drink Pepsi, get stuff».

Conseguir 7 millones de puntos, obviamente, era una barbaridad. Una tarea titánica, impensable…

Pero no imposible.

No era imposible porque John Leonard, un adolescente, los consiguió. Y, de todos los premios posibles, ELIGIÓ EL AVIÓN.

A partir de aquí, la historia es tremenda.

No voy a dar detalles de cómo sigue la trama ni contaré cuál es su desenlace. Podéis verla en la serie documental Pepsi, ¿dónde está mi avión?, que acaba de estrenar Netflix.

Pero sí diré esto:

La docuserie muestra maravillosamente bien el peso de la publicidad, el poder de las multinacionales, los tecnicismos legales y la ENORME importancia que tiene la letra pequeña de los anuncios de alimentos y bebidas.

También permite ver hasta qué punto los menores son vulnerables ante los mensajes publicitarios y por qué es necesarios protegerlos.

—Pero, vamoavé, ¿a quién demonios se le ocurre pensar que eso del avión iba en serio?
—No sé, yoquesé, ¿quizá a un chaval normalito que tenía ganas de molar tanto como el chaval del anuncio?

«¡Pero era broma! A ver… que eran siete millones de puntos».

Ajá… ¿El chaval no entendió el humor o aquello fue publicidad engañosa?

El caso de Leonard vs. Pepsi se estudia hoy en las facultades de Derecho de EE UU.

Aquí podéis ver el anuncio completo:

Y aquí está el link a la serie:

Feliz viernes para todos y muchas gracias por leer. 🔚


PD: Me apunta @BodyOfCrime que en España tuvimos esta otra fantasía. Un joven se llevó en 2008 un coche deportivo por 13.000 pepinos (1.800€).

PD 2: Me hace ver @ElMalafolla3 que, como siempre, Los Simpsons lo contaron antes. 😅

Originally tweeted by Laura Caorsi (@lauracaorsi) on 25/11/2022.

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